Deguste el increíble chicharrón de hipopótamo y por ende,
aporte un granito de arena para salvar el planeta
El avistamiento de hipopótamos en zonas como Barrancabermeja y la vía férrea, entre La Dorada y Santa Marta, reaviva el debate sobre el control de esta especie invasora
La idea no me resultó del todo mal cuando le propuse a unos empresarios del turismo con visión de futuro, liderar unas vacaciones llamadas: “Safari para cazar hipopótamos en Colombia”.Al principio de miraron raro, pero al ver mi presentación de
PowerPoint se calmaron y escucharon con atención.
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| Magdalena Medio Antioqueño |
Resulta que, en nuestro país de la belleza, donde se produce de todo, existen por lo menos 200 hipopótamos, producto de una de las nefastas herencias de Pablo Escobar, un matarife de primera línea, antioqueño por lo demás, que se le ocurrió importar cuatro ejemplares al país en 1980.
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| Hipopótamo en el Magdalena Medio |
Allí entre otras especies raras, incluidos cocodrilos que
alimentaba con los cadáveres de sus víctimas, llegaron los hipopótamos a pasar
su luna de miel. Los casaron (con S)) y les recomendaron reproducirse y poblar
el mundo.
Eso fue ya hace 46 años y hoy, en pleno 2026, estos musculosos animales de piel gruesa y andar paquidérmico, se han apoderado de una amplia región del Magdalena Medio, donde están perjudicando las especies locales como manatíes, nutrias y otros animales, además de causar ya algunas víctimas humanas, algunas ya documentadas.
Y es que resulta que los hipopótamos son las criaturas más peligrosas
del mundo. Son demasiado territoriales y atacan al menor síntoma de peligro. Se
alimentan de hierbas y vegetación variada, pero no les caen nada mal un poco de
carne humana. Lea más sobre este tema en:
https://www.octavioprensa.com/los-hipopotamos-de-pablo-crecen-como-plaga-en-el-magdalena-medio/
Pero volvamos al tema que nos interesa, porque aquí se la estoy
poniendo fácil al gobierno colombiano, con una fórmula práctica y sencilla de controlar
una plaga, que hoy tiene muy preocupados a toda esa fauna de ambientalistas, científicos,
académicos y todo el que se siente con derecho a opinar y formular una solución
a esta problemática que se extiende como hipopótamos en calor.
Hay varias propuestas, cual de todas más costosas y poco
prácticas, desde “donarlos” a otros países que dicen si, pero luego la piensan
mejor y no responden a la propuesta colombiana.
Está la fórmula de la eutanasia, una dosis bien grande de una
sustancia letal que les da una muerte bondadosa y tranquila.
Y otra es la del confinamiento, es decir, crear una especia
de resguardo para estos ejemplares, cuyo costo y mantenimiento elevaría a la enésima
potencia los costros de construcción de la tal reserva y ni hablar del costo de
su mantenimiento.
Y aquí llega mi propuesta de comer chicharrón de hipopótamo
a través de unos bien coordinados safaris al Magdalena Medio, que traería no
solo divisas por turismo al país, sino a la población afectada, ya que los
ejemplares cazados serían entregados a las carnicerías de los pueblos y
campesinos, que pocas veces pueden comer carne, al menos una vez a la semana.
Y para los ambientalistas radicales y defensores de los
derechos animales, les comparto que ya estos hipopótamos fueron declarados
plaga por investigadores de la Universidad Nacional.
Estos estudios calcularon en 2017 entre 40 y 60 hipopótamos
y predijeron un aumento entre 80 y 90 para 2018 y 2019. Para 20026 se calculan
200 y para el 2034 podríamos estar hablando de miles.
Y como seguramente me lloverán piedras por esta propuesta
(muy práctica y simple por lo demás), le dejo este dato de los pobres cerdos
que hoy sirven en su almuerzo o cena.
El dato
En el 2024 en Colombia fueron sacrificados (llevados al
matadero para su consumo) cerca de dos millones de cerdos. Fuente: DANE –
ESAG. Porkcolombia-FNP
Durante el primer trimestre de 2025, el sacrificio de cerdos
en Colombia, ascendió a 1.698.159 cabezas lo que representó un
crecimiento de 3,8 %, con respecto al mismo trimestre del año anterior, según
el boletín técnico del DANE.
Así que seguiré adelante con mi campaña y espero que se me
adhieran más empresarios, para contribuir a alimentar a buena parte de la población
colombiana y al mismo tiempo, proteger nuestro territorio de una plaga que se
reproduce en forma alarmante, ya no solo en el Magdalena Medio sino en otras
partes del país. Mire y verá.





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